Y está muy bien que se expliciten y muestren lo que son: verdaderos nazis, herederos directos de los golpistas de 1976 que asesinaron más de 30 mil personas.
De aquellos golpistas, descienden los que han marchado ayer en la Plaza de Mayo, los mismos que militaron contra la cuarentena, el aislamiento, la vacuna rusa, los que se dicen representantes de la república, no son más que asesinos, y ayer lo demostraron en una nueva marcha.
Para los que ya tienen unos cuantos años, lo de ayer me hace acordar mucho, muchísimo, a la quema del cajón con la bandera de la UCR que hizo Herminio Iglesias en el Obelisco el 28 de octubre de 1983. De ese acto atroz, salvaje y patotero, no se recuperó más.
Y eso le está pasando a esta oposición salvaje; está desesperada y no sabe más que hacer contra un gobierno que, después de cuatro años de robo macrista y en medio de una pandemia mundial, mantuvo al país a flote y está en un proceso de vacunación masiva que todavía ni siquiera ha empezado en más del 65% de países en todo el mundo.
Y la desesperación los hace mostrar la hilacha. Eso que exhibieron ayer, es su deseo: matar, asesinar, ajusticiar, como ocurrió en los días más oscuros de la historia argentina.
Y pensar que esos asesinos estuvieron cuatro años en el gobierno por el voto popular. Espero que la sociedad sepa leer claramente lo que ocurrió y que no se vuelva a equivocar.


